Todo empieza en escaleras arriba, en una pieza de una casita del Barrio 24 de Marzo, Petare, donde la Hermana María Luisa Casar, religiosa Esclava de Cristo Rey, comenzó a recoger los niños y niñas que deambulaban por el barrio sin norte ni orientación, a los que les dio el nombre de “los niños de nadie”, comenzando a enseñarles los primeros pasos de la convivencia y socialización entre ellos, a la vez, enseñándoles a conocer las letras y los números como también a cantar, a santiguarse, rezar el padrenuestro, el avemaría, entre otros.
En este ir y venir a compartir y dar cariño a estos pequeños, desposeídos de amor, de salud y educación semana tras semana, transcurrieron 11 años en la que fue acompañada por las alumnas de cuarto año de bachillerato del Colegio Cristo Rey y de vez en cuando una hermana cuando tenía algún tiempo disponible. En el año 1996 encontro el lugar apropiado para ir atendiendo la demanda de niños y madres que se acercaban a la escuelita del ranchito a buscar cupo.
Con la premura que se pudo y la generosidad de Farmatodo, las Obras Sociales del Colegio Cristo Rey y donativos puntuales de instituciones se pudo levantar en tiempo record la primera fase de la construcción. Inaugurando el 3 de diciembre de 1997. El 17 de febrero del año 1998 se recibe la aprobación inscripto en el Ministerio de Educación con el Epónimo ESCUELA BÁSICA JENARO AGUIRRE ELORRIAGA. Siendo Jenaro Aguirre Elorriaga un insigne jesuita de gran prestigio y luchador en el campo de la Educación Católica de Venezuela.
En septiembre de 1998 comienza la Primera etapa de Educación Básica, las exigencias del medio nos llevó a abrir la Segunda Etapa y para consolidar lo que hoy es la escuela, se construyo el Preescolar cuya inauguración tuvo lugar el 26 de febrero de 2005. Quedando así constituida las Escuela: Etapa Inicial (Preescolar), Primera y Segunda etapa de Básica. Para una capacidad de 400 alumnos.
Comprendidos entre las edades de 4 años hasta 16 años; incluyendo un Aula Alternativa, donde preparamos a los jóvenes desertores y desescolarizados para integrarlos en Aula Regular para posteriormente incorporarlos en el mercado laboral.
Para garantizar la educación, la salud y la alimentación de los alumnos que viven en condiciones de pobreza crítica con algún representante del Colegio Cristo Rey de Altamira y otras personas foráneas concibieron la idea de crear una Fundación a la que pusieron por nombre FUNDACIÓN MADRE MARÍA LUISA CASAR cuyo objetivo es recaudar y administrar fondos para ampliar, mantener y sostener la Escuela Básica Jenaro Aguirre Elorriaga, el Comedor Escolar, el Dispensario Médico y servicios comunales en el Barrio 24 de Marzo. Petare.
La misión de la Escuela Jenaro Aguirre Elorriaga es Rescatar niños, niñas y jóvenes desescolarizados, marginados y abandonados para educarlos con una visión global humana, más justa y solidaria y de ésta manera contribuir a su formación y desarrollo, incorporándolos al Sistema Educativo Regular. |